Francia goleó a una Noruega sin Haaland por 4-1 y se aseguró el primer puesto del Grupo I.
Diario del Mundial
Francia liquidó la historia ante Noruega en el primer tiempo y con un protagonista excluyente: Ousmane Dembélé, autor del segundo triplete más rápido de la historia mundialista. El Balón de Oro convirtió los tres goles en apenas 32 minutos. Y todos, en esa etapa inicial.
Noruega, que había descontado desde un saque del medio, jugó con suplentes, un hándicap demasiado alto ante uno de los mejores equipos del mundo. Padeció esa decisión de su entrenador en la segunda parte, luego de regresar desde los vestuarios con más intensidad. Tuvo un penal a su favor y no lo pateó Haaland, su goleador, sino Strand Larsen. Lo anunció tanto que Maignan le adivinó la intención y lo tapó.
Noruega siguió intentando, sin lucidez ni fútbol. Hasta que sobre el final, una gran asistencia de Barcola desde la banda izquierda terminó con el cabezazo goleador de Doue, que selló la historia. Francia ganó, gustó (en el primer tiempo) goleó y, como premio extra, se quedó con el primer puesto del Grupo I.

