Con el orgullo del campeón, Argentina remontó un partidazo y le ganó 3-2 a Egipto para avanzar a cuartos.
Diario del Mundial
La Selección Argentina venció 3 a 2 a Egipto en el Mercedes - Benz Stadium de Atlanta, por los octavos de final del Mundial 2026. El equipo dirigido por Lionel Scaloni lo perdía por dos tantos a diez minutos del cierre, y lo terminó ganando en una ráfaga inolvidable.
El cuadro Egipcio no salió a especular. Por el contrario, se mostró dispuesto a hacerse cargo de la posesión del balón para luego buscar el arco contrario. Así, los primeros minutos fueron muy parejos y con el esférico en campo Albiceleste. La valentía de los Faraones se trasladó al marcador a los 14’, cuando Ateya sacó un buen centro desde la derecha, y el central Yasser Ibrahim le ganó en el salto a Lisandro Martínez para cambiar la trayectoria y anotar el 1 a 0.
Argentina había propuesto un mediocampo con Paredes en la marca, en un intento por liberar de la obligación defensiva a Rodrigo De Paul, Alexis MacAllister y Enzo Fernández. Sin embargo, ninguno de los tres gravitó positivamente en la gestación de juego. Por tal motivo, a partir de la desventaja el que bajó a tomar contacto con la pelota fue el propio Lionel Messi, aprovechando que el rival decayó en su entrega.
Así, sobre 19’, llegó la respuesta Albiceleste. Messi recibió en la línea divisoria y descargó con Enzo Fernández, que a su vez buscó la subida de Nicolás Tagliafico. El lateral, de buen partido con sus proyecciones, se internó en el área y recibió la falta de Haissem Hassan. Messi se hizo cargo del penal, pero chocó con el inspirado arquero Mostafa Shobeir Oufa.
A 10 minutos del final, de forma lógica la Albiceleste perdió las formas y el estilo. Cuti Romero fue a ubicarse de delantero centro junto con Álvarez y Martínez, y así llegó el ansiado descuento del defensor central tras el buen centro de Messi. El astro argentino no se conformó con el descuento, y pocos instantes más tarde apareció en el área para capturar un rebote y reventarle el arco a Mostafa Shobeir Oufa. De caer 2 a 0 a igualarlo en un abrir y cerrar de ojos. Una locura.

Y sobre los 45 minutos, llegó la frutilla del postre. Egipto estaba tirado en ataque intentando lastimar, y la perdió. Descompuesto en ataque, dejó espacios que Argentina explotó. Así, Lautaro Martínez metió el centro pasado, y Enzo Fernández apareció por detrás de todos para el cabezazo que quedará en el recuerdo.
Victoria increíble Albiceleste. Una hazaña a la altura del mal partido que realizó por momentos, y de lo mucho que mereció la continuidad por otros. El campeón del mundo no se rinde.

