Qué marca ha ganado el Mundial 2026? Adidas adelanta a Nike, pero un café de raíces latinas da la gran sorpresa
Diario del Mundial
Para cuando Ferran Torres anotó en la prórroga el tanto que dio a España su segundo Mundial en Nueva Jersey, Adidas ya había ganado la final. La firma alemana, uno de los socios comerciales de la FIFA, vistió a La Roja (su camiseta blanca se ha convertido en omnipresente este verano) y también a Argentina (equipó a 14 de las 48 selecciones participantes), y creó el balón oficial del campeonato. Su máxima competidora, la estadounidense Nike, proveedora técnica de 12 selecciones, desplegó una campaña en la que cabían Mbappé, Cristiano Ronaldo, Haaland, LeBron James y Kim Kardashian, pero se quedó sin conjunto en el último partido. Así, Adidas se impuso sobre el césped el domingo. Ahora bien, decidir qué marca salió victoriosa del Mundial en ventas, publicidad y notoriedad exige mirar otros marcadores.
El problema es que las marcas disputan varios mundiales a la vez: está el de las camisetas vendidas, el de la conversación generada y el de la intención de compra, al menos. Hay, además, un torneo difícil de traducir en cifras, el de la memoria: conseguir que el logo quede asociado a la imagen del campeón levantando la Copa. La magnitud comercial del Mundial masculino da una idea de la intensidad de esa pugna. La consultora británica especializada en valoración de marcas Brand Finance estima que el nombre, la reputación y la capacidad comercial de la Copa Mundial de la FIFA 2026 han tenido un valor económico de 5.200 millones de dólares. No son los ingresos obtenidos por el organismo rector del fútbol internacional ni un hipotético precio de venta del Mundial, sino el valor actual estimado de los beneficios económicos futuros atribuibles a su marca. Dentro de ese cálculo, asigna 1.900 millones al patrocinio y 1.800 millones a los derechos audiovisuales. WARC Media, que analiza la inversión publicitaria, proyectó que el Mundial llevaría a las empresas a gastar 10.500 millones de dólares adicionales en publicidad durante el segundo trimestre de 2026, un 1,1% más de lo que se habría invertido sin el certamen, una vez descontada la inflación.
Nike arranca, Adidas remonta
Esas cifras ayudan a explicar por qué las marcas invierten tanto en el Mundial, pero no qué compañía salió más beneficiada. Para buscar una respuesta, LSEG (grupo propietario de la Bolsa de Londres y proveedor global de información e infraestructura financiera) comparó la demanda comercial, las perspectivas empresariales y la presencia pública de Adidas y Nike, que protagonizan la rivalidad más visible de la ropa deportiva y despachan categorías de productos comparables. Su informe The Retail World Cup: Adidas vs. Nike, fechado el 22 de junio, ofrecía una primera fotografía incómoda para Adidas. Durante las dos primeras semanas del torneo se había agotado en Estados Unidos el 28% de las referencias mundialistas de Nike, frente al 7% de las de su rival. La americana fijaba, además, un precio medio de 125 dólares por prenda, frente a los 95 de la alemana Adidas, y concentraba alrededor del 80% de las menciones sobre ambas compañías registradas desde comienzos de junio en las noticias y redes sociales analizadas por LSEG MarketPsych Analytics.
Que un producto se agote admite dos lecturas: una fuerte demanda o un inventario demasiado ajustado y posibles ventas perdidas. “Sin datos sobre la reposición de existencias no es posible determinar cuánto pesó cada factor”, explica a ICON Jharonne Martis, responsable de investigación de consumo de LSEG. Su actualización posterior basada en datos de Centric Market Intelligence (plataforma que rastrea precios, promociones y disponibilidad de productos en comercios estadounidenses) invirtió el resultado: el 32% de las referencias mundialistas de Adidas se había agotado desde el 1 de junio, frente al 17% de las de Nike, con datos cerrados a 17 de julio. En ese momento estaba rebajado el 15% del surtido de Adidas, frente al 25% del de Nike. Entre los artículos en promoción, la rebaja media era del 35% en Adidas y del 23% en Nike.
Las previsiones financieras también favorecían a Adidas. Para los trimestres que terminan en junio y septiembre, el consenso de analistas recopilado por LSEG preveía para la compañía un crecimiento medio de los ingresos del 6,8% y un aumento estimado de los beneficios del 22,2%. Para Nike anticipaba una caída del 1,7% de los ingresos y del 6,1% de los beneficios en el trimestre que concluye en agosto (ambas tienen calendarios fiscales diferentes). Según Martis, el Mundial no originó esa distancia, sino que amplificó una tendencia anterior: Adidas llegó al torneo con sus cuentas en mejoría y una mayor confianza de los inversores; Nike, con perspectivas de ventas más débiles y tratando de recuperar la cuota de mercado perdida.
Más ganadores que trofeos
Si la comparación se amplía a todos los patrocinadores oficiales, el podio se desordena. Meltwater, empresa que monitoriza medios y redes sociales, analizó las publicaciones sobre esas compañías en TikTok, Instagram y X entre el 11 de junio y la final. Adidas concentró cerca del 17% de las menciones y quedó segunda en interacciones (“me gusta”, comentarios, contenidos compartidos y republicaciones), con el 21,8%. En esta medición se impuso AB InBev, el grupo cervecero propietario de Budweiser y de la cerveza ligera Michelob Ultra, con el 31,2%. A esa exposición contribuyeron las publicaciones recurrentes de la FIFA sobre el premio al mejor jugador de cada partido, patrocinado por Michelob Ultra.
Así que, si la pregunta obliga a escoger una sola marca, ganó Adidas. Pero no dominó todos los marcadores. AB InBev concentró la mayor cuota de interacciones entre los patrocinadores oficiales; Café Bustelo fue la que más avanzó en las mediciones de YouGov; y la FIFA convirtió el torneo en un escenario donde patrocinadores y firmas ajenas al programa oficial disputaron su propio Mundial. La Copa, por supuesto, la ganó España. Pero eso ya lo sabe todo el mundo.

