DDM7

El lado más personal de Luis de la Fuente: un hombre tranquilo que llevó a España a lo más alto

De un anuncio en el periódico a la cima de Europa: Eduardo Verdú, quien ha colaborado en la biografía del seleccionador, descifra el carácter cercano, humilde y competitivo de Luis de la Fuente.
Mundo24 de mayo de 2026 M. M
El-lado-más-personal-de-Luis-de-la-Fuente
El-lado-más-personal-de-Luis-de-la-Fuente

Los muchos triunfos con la selección española no parece haber cambiado demasiado a Luis de la Fuente. Nacido en Haro, La Rioja, el 21 de junio de 1961, el seleccionador tiene 64 años y una carrera construida desde la paciencia. Futbolista del Athletic Club, el Sevilla FC y el Deportivo Alavés, técnico de largo recorrido en la base federativa y entrenador de una España campeona de la UEFA Nations League en 2023 y UEFA EURO 2024. Ahora quiere la Copa Mundial de la FIFA 2026. Pero quienes mejor le conocen insisten en que su gran rasgo no está solo en el palmarés, sino en el carácter. “Es muy cercano, muy afable, cariñoso, llano...”, resume Eduardo Verdú, colaborador en la biografía del seleccionador y una de las personas que más horas han pasado con De la Fuente en los últimos meses, para FIFA.com.

Detrás de todos sus éxitos hubo un anuncio en un periódico: la Real Federación Española de Fútbol buscaba entrenadores para las categorías inferiores. De la Fuente estaba sin equipo después de que el Alavés prescindiera de sus servicios. Verdú recuerda que aquel momento no era solo una cuestión económica, sino casi anímica: “Yo creo que él tenía el miedo de decir: me estoy quedando ya fuera del juego. Tenía miedo de desaparecer del panorama y que nadie ya pensase en él”. Sin dudarlo, llamó. Aquel pequeño aviso le abrió una puerta hacia la Federación. El entrenador que hoy dirige a una campeona de Europa llegó a temer que el fútbol se olvidara de su nombre.

Ese anuncio acabó llevándolo a una conversación con Iñaki Sáez (exseleccionador de España), al que conocía de su etapa en el Athletic. Consiguió el puesto en la Sub-19, pero no fue una entrada triunfal sino una prueba temporal. Según Verdú, “él llega de manera muy provisional, con la sensación de que puede acabar su etapa en la selección en cualquier momento. Llega con poco tiempo, sin conocer bien al equipo y con el reto de una fase de clasificación al Europeo muy exigente. Era prácticamente un periodo de prueba”.

Eduardo Verdú pasó muchas horas con De la Fuente para reconstruir su vida y entender cómo se forjó el técnico que terminó conduciendo a España hasta la cima europea. Llegó a esas conversaciones sin conocerle personalmente y salió con la certeza de que detrás del cargo había un hombre mucho más natural de lo que sugería el puesto.

Antes de los títulos con la absoluta, fue campeón de Europa sub-19 en 2015, campeón de Europa sub-21 en 2019 y medalla de plata olímpica en los Juegos de Tokio 2020. Pero Verdú no detecta en él rastro de arrogancia. “Es muy consciente de sus virtudes, tampoco es un tonto, pero no es un fanfarrón”, dice. Esa mezcla de seguridad y humildad explican su autoridad.

Haro y sus padres para explicar su carácter

La raíz está en sus orígenes. En Haro (La Rioja, España), en sus padres, en una educación de pueblo que le enseñó a no despegarse nunca del suelo. “Sus padres siempre le decían: tú eres uno más, mantén los pies en el suelo, no te creas más que los demás. Cuando fue al Athletic desde muy jovencito, en el pueblo ya era alguien importante, pero sus padres le repetían que no fuera de nada, que siguiera siendo de allí, de su gente”. De la Fuente se formó en el Haro Deportivo antes de dar el salto a las categorías inferiores del Athletic Club, pero ni siquiera cuando empezó a destacar dejó de escuchar ese mandato familiar.

También hubo golpes. Irse de Haro siendo muy joven para perseguir el sueño del fútbol fue una oportunidad, pero también un desgarro. Más tarde llegó otra marcha, de Bilbao a Sevilla, aún más lejos de su gente (800 kilómetros). Verdú recuerda que esos episodios le emocionaban especialmente: “Era súper familiar, quería muchísimo a sus padres y a sus hermanos. Esa necesidad de dejar atrás la familia y el vínculo creo que le ha forjado mucho el carácter”.

El-lado-más-personal-de-Luis
El-lado-más-personal-de-Luis

De la Fuente suele repetir que habla “desde el corazón”, pero Verdú añade un matiz decisivo: actúa en consecuencia a su discurso. “Tiene unos convencimientos muy sólidos: esfuerzo, superación, sacrificio... Y son principios que se cree de verdad y que se aplica consigo mismo”. Por eso, en un vestuario plagado de estrellas, su mensaje impacta. Hay un detalle que resume su liderazgo mejor que cualquier discurso. Verdú cuenta que algunos jugadores se sorprendían al principio porque el seleccionador les pedía las cosas “por favor” y después les daba “las gracias”.

Y, sin embargo, reducirlo a un hombre serio sería quedarse a medias. Verdú descubrió también a alguien con un punto “gamberro”, “disfrutón”, capaz de bromear y conectar con el vestuario desde una energía todavía joven. Ahí está quizá el secreto de su España: un seleccionador tranquilo, educado por la familia, anclado a Haro y convencido de que la vida se entrena cada día. Como dice Verdú, “la presencia tan fuerte de sus orígenes es lo que le ancla al suelo”. Y desde ahí, De la Fuente aprendió a llevar a España hasta lo más alto.